jueves, 19 de diciembre de 2013

Hay días en los que lo ves todo gris, el mal tiempo colabora, todas las noticias son malas.
Sin darte cuenta pones tu habitación patas arriba, te dan dos notas injustas, y lo único que quieres hacer es meterte debajo del nórdico y despertarte el día de nochebuena por la tarde, en casa de tus abuelos, y con un jersey de renos.

Si se hiciera lo que ahora mismo entiendo por justicia, rodarían cabezas de enemigos, profesores, y algún amigo también. Pero como creo que no es conveniente hacerme mucho caso en mi estado de enajenación transitoria, lo mejor que puedo hacer es correr y pensar en que mañana este suplicio habrá acabado (casi).





martes, 12 de noviembre de 2013

Lo sacrificó todo por mí, y yo sólo supe ver que era demasiado.

sábado, 19 de octubre de 2013

- ¿Qué te gusta más?
- ¿Qué me gusta más?
- Sí, dímelo.
- Mmm, pues, ver a los peces nadando en el agua; los erizos, me encantan los erizos.
- ¿Y qué más?
- La mermelada, soy adicta a ella. Y bañarme, pero no con otras personas. Las islas, tu letra. Podría seguir todo el día.
- Sigue todo el día.
- Mi marido.
- ¿Qué es lo que más detestas?
- Una mentira. ¿Y tú, qué detestas?
- La propiedad, pertenecer a alguien. Cuando te vayas deberás olvidarme.

martes, 17 de septiembre de 2013

need inspiration.

lunes, 17 de junio de 2013

Después de tanto esperarlo, ahora sólo puedo pensar, ¿y ahora qué?

domingo, 26 de mayo de 2013

Me perdí en mi universo.
No volveré a hacerlo más, no he encontrado respuestas.
¿Y si no regreso jamás y este ruido no cesa?




(Ayer 41-8)